Wedo
«García Rodríguez de As Pontes»

El 30 de septiembre del año 1371, tras la guerra civil acontecida entre Henrique II y su hermanastro Pedro I (El Cruel), el caballero García Rodríguez de Valcarce y Balboa se convierte en el señor de la villa de As Pontes, como recompensa del rey Henrique II de Trastámara por sus servicios prestados en el conflicto fratricida. Desde entonces, las tierras que le fueron cedidas llamadas hasta ese momento Pontes de Ume (o Eume) pasaron a denominarse As Pontes de García Rodríguez, un topónimo oficial e indisociable que llegó a la actualidad.
García Rodríguez era hijo de Juan Freire de Andrade y Constancia García de Valcárce; venía de familias con poder, unidos a tierras, señoríos, monasterios y castillos -en el de Moeche actualmente aún se puede ver su escudo de armas-Su abuelo paterno era Nuno Freire de Andrade -hermano del primero señor de Pontedeume, Fernán Pérez de Andrade-. El materno, con el que compartía nombre, fue meiriño -una especie de juez de la época-, Adelantado Mayor del Reino de Galicia, un representante del rey que concentraba poderes, y Caballero de la Orden de Santiago.
Tuvieron que pasar 649 años, para que el muralista pontés Wedo Goás retratara por primera vez en la Historia, la imagen de tan ilustre caballero medieval, y que mejor lugar que en la fachada de un edificio localizada a la entrada de su pueblo natal, dejando también constancia de la cesión del señorío medieval en el muro situado a su lado.
Para el diseño y realización de esta pieza mural, no se contaba con imágenes del guerrero a retratar, por lo que, tras investigar cómo era la estética de la época, se realizó un casting para encontrar un modelo de la zona que le pusiera rostro al inmortal García Rodríguez. Durante la busqueda del modelo, se contó también con una armadura réplica de la época, lo que hizo más realista la realización del diseño.
Tras su intervención “Hay un gallego en la luna” en la Avda. de Galicia en la que no dejó indiferente a nadie, Wedo vuelve a su villa con un encargo muy especial, retratar una figura de nuestra historia que muchas personas desconocen, pero que, después de esta intervención artística, seguro no olvida nadie.
Wedo comentaba en una entrevista:
«Llevábamos tiempo hablando de la posibilidad de pintar a García Rodríguez en una pared céntrica y fue un reto porque no se sabía nada de él físicamente y hay pocos documentos.»
«Volver a participar para mí es mucho, el otro fue de los primeros que hice y fue lo que me llevó a meterme de cabeza en el mundo del muralismo.»
Esta pieza está situada en la Avenida de Galicia, 96. Ver ubicación
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