Carolina Díguele e Isabel O’Connor

«El hechizo de Samaín»

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Existe un rincón en el Canal IV en el que, desde hace muchos años, habita una estructura cilíndrica de dimensiones llamativas, pero que contrariamente, siempre pasó desapercibida. Una tarde de verano empezó a transformarse; primero se apreciaba un color blanco por toda la estructura y de pronto, comenzó a aparecer un color rojo en la parte superior. Pronto se percibió lo que realmente era aquello: un hongo con usos mágicos, una amanita muscaria.

Las amanitas muscarias son conocidas por ser hongos tóxicos. Desde hace muchos años, son empleados en rituales chamanes como alucinógenos. Estas son fácilmente reconocibles por su sombrero rojo de pintas blancas. Además, cuenta la leyenda que, con la llegada de la luna llena, las brujas salían a danzar en círculo y que en aquellos lugares donde pisaban, nacían hongos de la noche a la mañana formando un círculo. Esta formación fue popularmente nombrada como “corro de bruxas” ou “fairy ring” u aún hoy en día hay quien piensa que da mala suerte pisar dentro de ellos.

Las responsabilidades de crear este espacio mágico fueron Carolina Díguele e Isabel O´Connor, artistas ya veteranas en el proyecto y expertas en dar vida a los espacios en los que intervienen. Esta vez trabajaron mano a mano en una pieza propia, llena de mitos, magia, brujas y hadas, que dejó asombradas a todas las personas que transitaban por la zona.

Isabel y Carolina ya demostraron sus grandes dotes artísticas en enPEZAS, empleando la técnica do yarn bombing (graffiti con hilos) en sus “Outonos máxicos” en 2017 y 2019. En esta ocasión, mostraron su versatilidad, estrenándose en el muralismo, tanto en la coordinación de la pieza colectiva “Oda á muller” como en esta pieza de autor. Ambos resultados resaltan la vista, ya que parece que no hay soporte al que no puedan sacar el encanto y transformar en arte.

De esta forma tan poética narra Carolina “El hechizo de Samaín”:

Druida, meiga, hada, feiticeira.
En un «corro de brujas»,
bajo la luz de una luna quebrada,
sucede la magia.
Conectada a la Amanita Muscaria
a través de su pelo trenzado,
y rodeada por seres luminosos,
nos muestra el portal por el que los espíritus vienen a visitarnos
la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre.
Día que marca el final de la temporada de cosecha en el calendario celta
y comienza la mitad oscura del año.

Esta pieza puede visitarse en la Avenida Monte Caxado en el Canal IV. Ver ubicación

Carolina Díguele

Isabel O’Connor

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